La audiometría es una de las pruebas más utilizadas para evaluar la salud auditiva y detectar posibles pérdidas de audición. Gracias a este examen es posible conocer cómo percibe una persona los sonidos y determinar si existe algún problema auditivo que necesite seguimiento o tratamiento.
Muchas veces, la pérdida auditiva aparece de forma progresiva y pasa desapercibida durante años. Por eso, realizar revisiones auditivas periódicas es fundamental para detectar cualquier alteración a tiempo y evitar que afecte al día a día.
Qué es una audiometría
La audiometría es una prueba que sirve para medir la capacidad auditiva de una persona. A través de diferentes sonidos y frecuencias, el especialista puede analizar cómo responde cada oído y detectar posibles dificultades para escuchar correctamente.
Se trata de una prueba sencilla, indolora y no invasiva que normalmente se realiza con auriculares en un espacio insonorizado. Los resultados se reflejan en un audiograma, un gráfico que permite visualizar el nivel de audición de cada oído.
La audiometría ayuda a detectar pérdidas auditivas leves, moderadas o severas, así como problemas relacionados con el envejecimiento, la exposición al ruido o determinadas alteraciones del oído.
Pruebas que se realizan en una revisión auditiva
Una revisión auditiva completa suele incluir varias pruebas para analizar tanto la capacidad de audición como el estado general del oído.
La audiometría tonal es la prueba más habitual y permite identificar los sonidos más bajos que una persona puede escuchar en distintas frecuencias. Por otro lado, la audiometría verbal evalúa la capacidad para entender palabras y conversaciones en diferentes niveles de volumen.
Además, es frecuente realizar una otoscopia para revisar el conducto auditivo y comprobar si existen tapones de cerumen u otras alteraciones visibles. En algunos casos también se lleva a cabo una timpanometría para analizar el funcionamiento del oído medio y la movilidad del tímpano.
El conjunto de estas pruebas permite obtener una visión más completa de la salud auditiva.
Qué indican los resultados de la audiometría
Los resultados de la audiometría permiten identificar si existe pérdida auditiva y conocer su grado. A través del audiograma, el especialista puede observar qué sonidos y frecuencias presentan mayor dificultad para ser percibidos.
Cuando una persona necesita escuchar sonidos a un volumen más elevado de lo habitual, puede existir algún nivel de pérdida auditiva. Dependiendo de los resultados, esta pérdida puede ser leve, moderada, severa o profunda.
Además del grado de pérdida, también se analiza cómo afecta a la comprensión del habla y a situaciones cotidianas como mantener conversaciones o escuchar en ambientes con ruido.
Cuándo los resultados indican necesidad de audífonos
No todas las pérdidas auditivas requieren el uso inmediato de audífonos. Sin embargo, cuando la dificultad para escuchar empieza a afectar a la comunicación diaria, suele ser recomendable valorar una adaptación auditiva.
Muchas personas comienzan a notar señales como la necesidad de subir el volumen de la televisión, dificultad para seguir conversaciones o problemas para entender lo que se dice en lugares con ruido ambiental.
En estos casos, el especialista tendrá en cuenta los resultados de la audiometría, el estilo de vida y las necesidades de cada persona para determinar si los audífonos son la mejor solución.
Cada cuánto conviene hacer una audiometría
La frecuencia recomendada para realizar una audiometría puede variar según la edad, los antecedentes auditivos o la exposición habitual al ruido.
En adultos sin problemas auditivos suele recomendarse una revisión cada cierto tiempo como medida preventiva. A partir de los 50 años, o en personas expuestas frecuentemente a ambientes ruidosos, es aconsejable realizar controles más periódicos.
Las revisiones auditivas permiten detectar cambios de forma temprana y actuar antes de que la pérdida auditiva afecte significativamente a la calidad de vida.
Preguntas frecuentes
No. La audiometría es una prueba indolora, sencilla y no invasiva. Solo tendrás que escuchar diferentes sonidos a través de unos auriculares e indicar cuándo los percibes.
Normalmente, una audiometría dura entre 15 y 30 minutos, aunque puede variar según el tipo de revisión auditiva que se realice.
Significa que existe alguna dificultad para percibir determinados sonidos o frecuencias. El especialista valorará el grado de pérdida auditiva y si es necesario realizar más pruebas o recomendar una solución auditiva.
Sí. La audiometría ayuda a saber si existe pérdida auditiva y si esta afecta a la comunicación diaria. A partir de los resultados, el especialista puede valorar si los audífonos son recomendables.
Depende de la edad, los antecedentes y la exposición al ruido. En general, es recomendable hacer revisiones periódicas, especialmente a partir de los 50 años o si notas dificultad para escuchar.